jueves, 14 de marzo de 2019

¿Cómo estoy? En realidad estoy muy mal, no concibo la manera en la que vivimos. Yo diría sobrevivimos. Me siento agotada, frustrada, enfadada, pero sobre todo triste…
Hasta ahora todos los días el panorama es peor.
Hay inseguridad, faltan medicinas básicas, falta educación, falta esperanza…
¿Qué puedo hacer para mejorar las cosas?
Me lo pregunto a diario. Y la respuesta se queda en el aire. He tratado de luchar y fue en vano. He tratado de seguir trabajando igual que siempre, y simplemente la falta de recursos me impide realizar mi labor a cabalidad. He querido ayudar a los demás, y simplemente es insuficiente.
Creo que la esperanza se perdió, que la apatía se adueñó de nosotros. Y simplemente me niego a seguir viviendo así.
A veces sueño que Dios me permite regresar con él, que así como llegamos un día específico, también se nos permite elegir el día específico para volver, antes que todo se deteriore, antes que llegue una enfermedad intratable por falta de medicamentos, antes que suceda un accidente que ocasione secuelas insalvables, antes que el cuerpo necesite un nutriente que simplemente tiene tiempo sin recibir.
Creo que el cuerpo es el templo del alma, y al menos nosotros le estamos fallando. Por comer mal, dormir mal, vivir mal. Lo cual es muy injusto y cruel.
Todos los días es una zozobra, un estrés. Nos agobia el desempleo, las colas para servicios básicos, ver que el sueldo es irrisorio en comparación con los precios de los alimentos, saber que las si llegas a necesitar una medicina simplemente va a ser imposible adquirirla bien sea porque falta o por ser difícil comprarla. Además a mí particularmente me indigna ver literalmente morir de desnutrición y hambre a vecinos y amigos sin poder ayudarlos; veo con impotencia cómo poco a poco nosotros también vamos bajando de peso progresivamente y cómo día a día comemos menos alimentos sanos y necesarios, y lo peor, sabiendo cómo afecta eso a nuestro organismo.
Simplemente me cansé, ya pedí a Dios, ya rogué, ya intenté cambiar algunas cosas, ya trabajé bastante para seguir… Sé que debería agradecer estar en una situación mejor que algunos, y que muchos pensarán que debo seguir luchando…
Créanme que sí lo hago, sí agradezco, doy gracias diariamente por lo vivido antes, por las alegrías y metas cumplidas, por mi familia, por todo, pero la vida está hecha para vivirla, sin maltratar el cuerpo, porque igualmente la estás acabando lentamente, yo lo sé...

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